Método por peso — el punto de partida de toda instalación nueva
Tras hacer el vacío a <500 µmHg y superar el test de subida de presión (incremento <100 µmHg en 10 min), la carga de la placa es la base. En splits añade corrección de línea de líquido: típicamente +20 g/m por encima de los 5–7 m de fábrica para R32/R410A, exactamente según el manual. Carga siempre en fase líquida desde la botella invertida, por balanza digital con precisión de ±5 g, al lado de baja con el compresor en marcha estrangulando la válvula — nunca cargues R410A/R32 en fase gaseosa, pues alterarías la proporción de la mezcla zeotrópica.
El método por peso es el único fiable en sistemas con válvula de expansión termostática y recipiente de líquido, y en R290 (el R290 se dosifica solo por peso, con carga limitada por norma — a menudo solo 150–500 g). Inconveniente: la balanza no detecta una fuga ni una longitud de línea errónea. Te dice cuánto metiste, no si el sistema funciona correctamente.
Recalentamiento — la comprobación para sistemas de capilar y orificio fijo
El recalentamiento es la diferencia entre la temperatura real del gas de aspiración y la temperatura de saturación leída de la presión de aspiración. En sistemas de expansión fija (capilar, orificio) es el criterio principal de carga: recalentamiento demasiado bajo = sobrecarga y riesgo de golpe de líquido, demasiado alto = carga insuficiente. Objetivo típico 5–8 K en la aspiración del compresor, pero lee el valor objetivo según el método del fabricante (tabla de carga por temperatura ambiente y aire de entrada al evaporador).
Mide con manómetro digital y pinza de temperatura en la línea de aspiración junto al compresor, aislada. Ten en cuenta el deslizamiento (glide) de los refrigerantes zeotrópicos (R407C, R448A, R454B) — para el recalentamiento usa la temperatura de saturación de rocío (dew). Añade refrigerante en pequeñas dosis y espera 10–15 min de estabilización tras cada dosis.
Subenfriamiento — la comprobación para sistemas con válvula (TEV/EEV)
En sistemas con válvula de expansión (termostática o electrónica) la válvula regula el recalentamiento, así que verificas la carga por el subenfriamiento en la línea de líquido. Subenfriamiento = temperatura de saturación de la presión de descarga menos la temperatura real del líquido a la salida del condensador. Objetivo típico 5–8 K (consulta la tabla del fabricante); demasiado bajo = carga insuficiente con gas flash en la línea de líquido, demasiado alto = sobrecarga que inunda el condensador y sube la presión de descarga.
Condiciones para una lectura válida: régimen estacionario estable, condensador y evaporador limpios, caudal de aire/agua correcto. Para zeótropos usa la temperatura de saturación de burbuja (bubble) para el subenfriamiento. Como verificación: con carga correcta el visor de líquido va lleno, sin burbujas — pero el visor no sustituye la medición del subenfriamiento.
Procedimiento combinado y errores comunes
En la práctica: pesa hasta la placa más corrección de línea, arranca el sistema, estabiliza 15 min y luego ajusta por recalentamiento (capilar) o subenfriamiento (TEV/EEV). Registra presiones, temperaturas y carga final en un parte — también es exigencia de gases fluorados (Reglamento UE 2024/573: registro, controles de fugas, personal certificado). Nunca cargues a ojo ni solo por el visor.
Errores más frecuentes: cargar en fase gaseosa una mezcla zeotrópica, medir recalentamiento/subenfriamiento sin estabilización o con intercambiador sucio, ignorar el glide (usar la temperatura de saturación equivocada), y «rellenar» un sistema con fuga en lugar de repararla. Ante sospecha de carga contaminada — recupera, haz el vacío y recarga con refrigerante nuevo, sin corregir añadiendo.